martes, octubre 30, 2007

Oración a Nuestra Señora de Montligeon

Our Lady of MontligeonVirgen Señora Nuestra Liberadora, ten piedad de todos los difuntos, nuestros hermanos, especialmente de aquellos más necesitados de la misericordia de Dios.
Intercede por todos los que han muerto, a fin de que se complete en ellos la obra del Amor que purifica.
Que nuestra oración, unida a la de toda la Iglesia consiga para ellos la alegría que supera todo deseo y que lleve el consuelo y la paz a nuestros hermanos sometidos a la prueba de la espera, sobre todo los más necesitados y olvidados.
Madre de la Iglesia, ayúdanos peregrinos por el mundo a conseguir nuestra propia liberación interior y a avanzar cada día que pasa en nuestro caminar hacia la Resurrección.
Cúranos de toda herida del corazón y del alma, haz que cada uno de nosotros un apóstol de la esperanza, siempre vigilante, siempre dispuesto.
Refugio de los pecadores y Reina de todos los Santos, reúnenos a todos un día para la Pascua eterna en la Casa del Padre, por Jesucristo, nuestro Señor. ¡Amén!
Nuestra Señora de Montligeon, ruega por nuestros difuntos.

miércoles, octubre 10, 2007

Jesucristo Rey del Universo y de Nuestra Vida


domingo, junio 03, 2007

Mes del Sagrado Corazón de Jesús

En el mes de junio, ofrece al Corazón de Jusús diariamente, estas oraciones:

ORACIÓN PREPARATORIA. - Dios mío, me postro ante vuestra soberana presencia; yo os adoro en unión de vuestro Santísimo Hijo y deseo unir mi corazón al suyo, para ofreceros una oración pura y agradable a vuestros divinos ojos. Y Vos, Virgen Santísima, Angel de mi guarda y Santos de mi devoción, interceded por mí, a fin de que pueda meditar las excelencias de amor de Cristo. Amén.

DEPRECACIONES. - Oh preciosa Herida, abierta en el Sagrado Corazón para dar paso a las llamas de su inmenso amor! Haced que el incendio de la caridad purifique nuestros corazones de la inmundicia del pecado. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Oh Corona de espinas que atormentasteis al Corazón Sacratísimo con las puntas crueles de nuestros pecados! Alcanzadnos un santo y sincero remordimiento de nuestras culpas. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Oh Cruz plantada en el Corazón de Cristo, árbol frondoso alimentado por la sangre divina, signo de vuestro ardiente deseo de ser crucificado! Concedednos una entera resignación a los designios de la Providencia. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.


ACTO DE CONSAGRACIÓN

Soy vuestro, oh buen Jesús, porque sois mi Creador, porque desde la eternidad me habéis llevado en vuestra inteligencia como el niño es llevado en las entrañas de la madre; soy vuestro porque me rescatasteis del poder del demonio y me comprasteis con el precio de vuestra preciosísima sangre; soy vuestro como el hijo es del padre, como el sarmiento es de la vid, como el fruto es del árbol, pues frutos de vuestra Cruz somos todos los cristianos. Y aunque mil veces me he rebelado contra Vos, vuestro Corazón dulcísimo no ha dejado de amarme; por mí derramasteis lágrimas de dolor en los días de mi prevaricación, y movido por vuestro Corazón amantísimo, no sosegasteis hasta volverme a la gracia. Oh Corazón que tanto me amasteis! Oh Corazón que tantas veces acongojé y llené de amargura! A Vos me consagro, y protesto mil veces de no daros en adelante motivo alguno de aflicción; antes, recordando las pasadas ocasiones en que os llené de amargura, propongo amaros por los que no os aman, honraros por los que os desprecian, propagar vuestra gloria para reparar el desconsuelo con que acibaran vuestro Corazón los que, estando obligados a propagarla, os miran con la mayor indiferencia. Propongo emplear todo mi corazón en amaros, y quisiera tener mil corazones para amaros más y más, quiero que desde hoy sea mi alma un sagrario vuestro cerrado a toda vana pasión humana, un lugar de descanso para Vos, y viva imagen de vuestro Corazón, de suerte que, dedicándose durante toda la vida a amaros, tenga en su agonía por último pensamiento un acto de amor a Vos, oh Jesús dulcísimo, que queréis glorificar mi alma por toda la eternidad. Amén.

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, EN VOS CONFÍO!
DULCE CORAZÓN DE MARÍA, SED NUESTRA SALVACIÓN.

LA GRAN PROMESA DE LOS NUEVE PRIMEROS VIERNES DE MES

Para asegurar nuestra salvación eterna es un medio eficacísimo practicar los NUEVE PRIMEROS VIERNES DE MES. Con ello lograrán lo que dice el insigne teólogo Vermeersch: LOS QUE COMULGAN NUEVE PRIMEROS VIERNES DE MES SEGUIDOS, CON LAS CONDICIONES REQUERIDAS, OBTENDRÁN LA GRACIA DE LA PERSEVERANCIA FINAL; Y POR CONSIGUIENTE TODOS LOS FIELES QUE DE BUENA VOLUNTAD SE ESFUERCEN POR CUMPLIRLAS, ESTÁN MORALMENTE CIERTOS DE SU ETERNA SALVACIÓN.

Por tanto, seamos apóstoles de los NUEVE PRIMEROS VIERNES DE MES. Alcanzaremos gracias grandes del Corazón de Jesús. Y, sobre todo, aseguramos - PALABRA DE JESUCRISTO - nuestra salvación eterna.

Asociación de Sacerdotes y Religiosos de San Antonio Maria Claret. - Molas, 31, 3.°, 2.° - Barcelona-2 - Edita: Obra Cultural - Lauria, 4 - Barcelona-10, 1974

sábado, abril 14, 2007

El Milagro de Marne, Milagro de la Santísima Virgen?

Carta de un lector a la revista francesa "Le Monde et la Vie":
Yo quisiera hablarles de un rumor que recorrió el frente y las trincheras en 1915 y 1916, respecto a la batalla del Marne. Este rumor aludía a apariciones de la Santísima Virgen en el momento del 8 de septiembre (Natividad de la Virgen: nota mía), que habrían tenido un papel decisivo en aquel giro completo de la situación difícilmente explicable, hablando humanamente, a causa del estado de agotamiento moral y físico de los combatientes.
Puedo hablar con conocimiento, pues participé en la retirada desde Bélgica hasta las afueras de París.
Las reseñas de diarios salidas a luz a fines de agosto y principios de septiembre, pasados aludían al "Milagro del Marne", contentándose con ensalzar el sobresalto del combatiente de 1914 que, el 8 de septiembre, había rechazado al invasor. (Aqui, me permito yo, Padre Le Lay, el recuerdo de que en la enseñanza de la historia, se nos hablaba siempre del "Milagro del Marne" gracias al coraje y el patriotismo de los soldados y nada más. Veamos la explicación que sigue).
Para alguien que participó de aquellos acontecimientos, este sobresalto es impensable y, a lo más, hubiera podido permittir un paro de 24 ó 48 horas.
El documento que incluyo en el sobre, completamente caído en olvido, ilustra con una luz nueva aquellos acontecimientos, y explica este misterio del giro completo de la situación el 8 de septiembre de 1914.
Es un recorte de un diario de la época, "Le Courrier de la Manche", número del 8 de enero de 1917, que cuenta lo que habrían dicho alemanes hechos prisioneros después de los combates del 5 al 8 de septiembre de 1914.
Estos días, uno de mis amigos me señaló que en Pontmain los padres tendrían también un legajo más completo sobre estos hechos. (Pontmain es una pequeña localidad del departamento de Mayenne, en donde la Santísima Virgen se apareció a cinco niños, el 17 de enero de 1871, justo cuando por una razón misteriosa, los alemanes detuvieron su avance hacia la ciudad vecina de Laval. El general alemán confesó después que una fuerza misteriosa le impidió seguir adelante. Y pocos días después el armisticio ponía fin a la guerra franco-prusiana.
Nota mía, (Padre Le Lay).
Y he aquí el texto sacado del diario "Le Courrier", de Saint-Lo, 8 de enero de 1917. Es una carta fechada en 3 de enero de 1915.
"Un sacerdote alemán, herido y hecho prisionero en la batalla del Marne, murió en una ambulancia francesa en la que se hallaban religiosas. El les dijo: "Como soldado, debería callarme; como sacerdote creo mi deber decir lo que he visto. Durante la batalla del Marne, estábamos sorprendidos de ser rechazados, pues éramos legión, comparados a los francses, y esperábamos llegar a París.
"Pero vimos a la Santísima Virgen toda vestida de blanco con una cintura celeste, inclinada hacia París... Nos daba la espalda y con la mano derecha parecía repelernos".
En los días en que este sacerdote hablaba así, dos oficiales alemanes también prisioneros y heridos, entraban en una ambulancia francesa de la Cruz Roja. Una señora enfermera que hablaba alemán los acompañaba.
Cuando entraron en una sala donde se hallaba una estatua de Nuestra Señora de Lourdes, se miraron y dijeron: "Oh! la Virgen del Marne".
La mejor prueba de autenticidad del relato anterior es la siguiente, relacionada con el mismo hecho: Una religiosa que atiende a los heridos en Issy-les-Moulineaux (arrabal de Paris) escribe:
"Erase despés de la batalla del Marne. Entre los heridos atendidos en la ambulancia de Issy, se encontraba un alemán muy gravemente herido y considerado como perdido. Gracias a los cuidados recibidos, vivió tadavía más de un mes. Era católico y manifestaba grandes sentimientos de fe. Los enfermeros todos eran sacerdotes. El recibió los auxilios de la religión y no sabía como demostrar su gratitud. Decía con frecuencia: "Quisiera hacer algo para agradecerles". En fin, el día que recibió la extrema-unción, dijo a los enfermeros: "Vos me habéis atendido con gran caridad, quiero hacer algo para vosotros contándoos lo que no es provecho nuestro pero que os hará placer. Pagaré así algo de mi deuda.
Si estuviera en el frente, me fusilarían, pues nos fue prohibido, so pena de muerte, de contar lo que voy a deciros.
Habéis quedado asombrados con nuestro retroceso tan repentino cuando habíamos llegado a las puertas de Paris. No hemos podido avanzar, una Virgen estaba delante de nosotros, con los brazos extendidos, empujándonos cada vez que nos mandaban avanzar. Durante varios días no sabíamos si era una de vuestras santas nacionales, Genovefa o Juana de Arco. Después, hemos comprendido que era la Santísima Virgen la que nos clavaba al suelo. El 8 de septiembre, nos rechazó con tanta fuerza que todos como un solo hombre, nos fugamos. Esto que os estoy diciendo, lo escucharéis decir más tarde sin duda, pues somos quizá 100.000 hombres que lo hemos visto". (LA TRADICION)

jueves, marzo 15, 2007

Novena de la gracia en honor de San Francisco Javier

Imagen: San Francisco Javier, Patrono de las Misiones
Por la señal... Senor mío Jesucristo.

ORACIÓN PRESCRITA
Amabilísimo y amadísimo Santo! Adoro junto con vos y con la mayor reverencia a la Divina Majestad; y, complaciéndome sumamente en los especialísimos dones que os comunicó de gracia en tiempo de vuestra vida y de gloria después de vuestra muerte, le rindo las más afectuosos gracias, y os suplico con todo mi corazón que me alcancéis por vuestra poderosísima intercesión la gracia de vivir y morir santamente: os suplico además me alcancéis la gracia especial que os pido en esta Novena (Petición). Y, si esto que pido ne es para mayor gloria de Dios y mayor bien de mi alma, alcanzadme Vos lo que sea más conforme a lo uno y a lo otro. Así sea.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

ORACIÓN: Oh Dios que quisiste agregar a tu Iglesia las naciones de las Indias por la predicación y milagros de San Francisco Javier! Conocédenos que, pues veneramos la gloria de sus insignes merecimientos, imitemos también los ejemplos de sus heroicas virtudes. Os lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina con Vos por los siglos de los siglos. Amén.

domingo, febrero 18, 2007

Valor infinito de la Santa Misa

Oh Jesús mío! me uno a todas las Misas que se celebran en todo el mundo, ofreciéndolas en unión con las intenciones de tu Sagrado Corazón, te pido que reserves para mí, de cada Misa una gota de Tu preciosa Sangre, para satisfacer por mis pecados y por el castigo que ellos merecen y para la santificación de los sacerdotes.
Concédeme también la gracia de obtener por los méritos de cada Misa, la libertad para una alma de las penas del Purgatorio, la conversión de un pecador, y también que una alma en las agonías de la muerte obtenga misericordia, y para que se evite el pecado mortal que es tan doloroso a tu Sagrado Corazón

La Santa Misa es la más alta forma de adoración. Es la renovación del Sacrificio del Calvario. Más gloria y más acciones de gracias da a Dios una Misa de la que le pueden dar juntos, la eterna adoración de los bienaventurados en el cielo, en la tierra y en el purgatorio. En la Santa Misa, el mismo Jesucristo Dios y Hombre es nuestro intercesor, nuestro sacerdote y nuestra víctima. Siendo Dios y Hombre, sus oraciones, sus méritos y sus sacrificios son de valor infinito.

domingo, enero 28, 2007

El corazón de Santa Teresa

Alba de Tormes, PP. Carmelitas

El corazón de Santa Teresa de Avila
The heart of St. Theresa of Avila
Le coeur de Sainte Thérèse d'Avila
Das Herz der heiligen Theresia von Avila

El brazo izquierdo de Santa Teresa

Alba de Tormes, PP. Carmelitas

El brazo izquierdo de Santa Teresa de Avila
The left arm of St. Theresa of Avila
Le bras gauche de Sainte Thérèse d'Avila
Der linke Arm der heiligen Theresia von Avila